Discursos, representaciones simbólicas y práctica política en Sendero Luminoso (1980-1990)

Día de la heroicidad (fuente)
Jesús MARTINEZ LAYA[1]

Introducción 

El discurso político y sus formas de representación constituyen prácticas políticas que expresan el comportamiento y contenido político de un grupo, un partido o una comunidad política. Pocock al respecto señaló: «En toda comunidad política cabe encontrar diversos vocabularios conceptuales, estilos de discurso o formas de pensamiento a distintos niveles de formalización. Los miembros de esa sociedad recurren a ellos para expresar, de un modo eminentemente formal, lo necesario para formar parte de la vida política» (2009, p. 41). Bajo esta premisa este trabajo estudia cómo la carga simbólica y emotiva del discurso político, el sentido que de este se desprende y su transformación dio una racionalidad y un sentido político -y de vida- a los integrantes del PCP Sendero Luminoso. 

Por discurso político, acojo el concepto de Foucault (1992) quien asocia las manifestaciones del discurso sujetos a poderes de coerción y control. Para el presente ensayo, en término metodológicos, compréndase los discursos estrictamente convertidos en pronunciamientos políticos, entrevistas escritas, documentos generados por la organización senderista, pero también sus representaciones artísticas que formaron parte de un todo, de una política, de un sentido para la práctica política en Sendero, concretamente para el ejercicio violento de la política. 

El discurso senderista fue funcional a la política de violencia que sostuvo como práctica o forma de lucha principal en su estrategia de toma del poder político en el Perú. Una característica resaltante en el funcionamiento interno de la estructura partidaria senderista es que tuvo al discurso y sus representaciones simbólicas y culturales, uno de sus soportes principales en lo que vendría a ser su cultura política y en el imaginario del militante. A la vez, el discurso violentista senderista no solo impregnó con mucha efectividad al interior de su organización sino que se convirtió en un elemento activo en la política nacional, con efectos y reacciones diversas, pues no hubo actores políticos y sociales o la misma ciudadanía en la que éste no tuviera incidencias. 

Algunas preocupaciones que me propongo trabajar giran en torno a reflexionar sobre el significado que tuvo la apelación a la violencia en las formas en que se constituyó el discurso senderista en el desarrollo de su práctica política. El objetivo de este trabajo será examinar la relación entre el discurso de violencia con la práctica política senderista, a partir de reconocer algunas características básicas de este y en algunas de sus representaciones escritas y culturales. 

¿Qué características tuvo dicho discurso entonces? Como el discurso no puede desligarse del contexto y de las condiciones en las que este se enuncia, existen momentos que parecen definirlo mejor y evidenciar sus características, funciones y potencialidades. Para ello una primera tarea es examinar los antecedentes del discurso de violencia en las guerrillas peruanas de los años 60 y en el contexto latinoamericano que influyeron en el discurso senderista y allanaría el terreno para la instalación de una práctica política violenta en el Perú. 

Un primer momento entonces está relacionado a las alusiones a la heroicidad, al sacrificio y a la muerte, dentro de una concepción teleológica y cuasi fundamentalista en torno al «líder» que fueron trasmitidas permanentemente, pero que destacó en el ILA (Inicio de la Lucha Armada) y en los contextos más adversos para el senderismo. Este uso de lenguaje y de símbolos terminaron siendo mecanismos y estrategias efectivas de movilización del aparato senderista. Podría pensarse que este discurso fue originario de Sendero Luminoso, sin embargo, tuvo antecesores que contribuirían a preparar el terreno para que se instale uno nuevamente y con mayor ferocidad. 

Otro momento clave en el desarrollo del senderismo es su salto ideológico de organización maoísta a su estructuración en torno al nuevo peldaño en el marxismo que para sus seguidores se concreta en «Gonzalo», que no es sino una construcción simbólica funcional a la práctica de violencia del senderismo. La construcción de «Gonzalo» tuvo consecuencias directas en el desencadenamiento de las acciones senderistas ¿Qué significó «Gonzalo» para la militancia? y ¿cómo «Gonzalo» se personificó ante el PCP SL? nos llevan a incorporar elementos políticos como el culto a la individualidad que en la política peruana no había llegado a niveles de extremo pero que más allá de eso, como existen varios trabajos, es todo un fenómeno con un trasfondo cultural de por medio. Me interesa tratar cómo se representó «Gonzalo» al interior del discurso senderista y cómo era percibido en el imaginario del militante. El uso político de esta figura fue en muchos casos decisivo en la política senderista, pues llegase a límites que nada podía ejecutarse fuera de este tramado de ideas y representaciones construidas en torno a «Gonzalo» y su consentimiento. 

Sendero, aún de las situaciones más adversas, encontró en el discurso político y en sus formas de representación espacio para el aprovechamiento político. Las cárceles como espacio político: el teatro o la música como formas de discurso político en el senderismo, es la parte final de este trabajo. Para sendero las prisiones constituyeron espacios políticos de organización, resistencia y propaganda políticas. Desde el dominio que tuvo en las cárceles peruanas durante su apogeo, pasando por los momentos de represión estatal, hasta llegar al Acuerdo de paz con Fujimori, en todos estos, las cárceles les significaron espacios para la acción política. Cómo se manifestó el discurso político senderista en las cárceles y qué rol desempeñaron en distintos momentos del desarrollo de la organización senderista, son aspectos que me planteo tratar en esta última parte. 

Existen un número significativo de trabajos relacionados al fenómeno de la guerra interna, conflicto armado o de violencia política como quiera llamársele. Discurso y violencia política en sendero luminoso (Degregori, 2000), El tiempo del miedo: la violencia política en el Perú 1980-1996 (Manrique, 2015), Profetas del odio. Raíces culturales y líderes de Sendero Luminoso (Portocarrero, 2012) y otros. Solo el fenómeno de Sendero abre posibilidades a nuevas investigaciones. La idea en esta propuesta es ensayar, dentro del contexto de violencia política de 1980 al 1990, a modo de ejercicio historiográfico, un análisis de discurso político, sus formas de representación y su instrumentalización para su uso en la práctica política del senderismo. Para ello, me ciño a un esquema basado en momentos, comprendida como una categoría que más allá de coyunturas y que significa contextos políticos que marcaron comportamientos y prácticas de una comunidad política o grupo político determinado. Como recursos de fuentes he usado literatura de primera mano del PCP SL y documentos y videos disponibles en internet. 

I. Martirologio, heroicidad y muerte en el discurso senderista. Antecedentes en el Perú hasta el senderismo

Nos podrán triturar. Volarnos en mil pedazos pero no podrán quebrar nuestra moral comunista. Estamos dispuestos a morir.La moral de la clase está en juego. Hay que defenderla. Y lo haremos con sangre, dolor y lágrimas. No puede ser de otra manera. Es la única manera de hacerlos volar en mil pedazos. Y no lo haremos sino en una profunda tormenta. … Reafirmo mi compromiso con nuestra revolución con la revolución mundial con esa sangre de nuestro pueblo de nuestros bravos combatientes con la sangre de nuestros camaradas comunistas que corre a raudales derrumbando lo viejo y generando lo nuevo. Carta de un combatiente[2]

Junio es el mes donde el PCP Sendero Luminoso tiene una fecha conmemorativa llamada el Día de la heroicidad, pues un 19 de ese mes de 1986 ocurriría la matanza en los penales ejecutada por la FFAA durante el gobierno aprista de Alan García. Lejos de marcar un hecho desgraciado para el senderismo fue un hecho político de hondo significado para el desarrollo de sus planes estratégicos: «Así, el diecinueve de junio se estampa imperecedero como DIA DE LA HEROICIDAD, la sangre de estos héroes ya fructifica la revolución armada incendiándola más, levantándose como monumental bandera tremolante e inagotable grito de guerra que convoca al inevitable triunfo final».[3]

La intencionalidad política del senderismo de incrementar la moral de sus militantes y cohesionar a la organización en torno al compromiso de la lucha contra un enemigo común y por la revolución a partir de un suceso fúnebre, es marcada, y lo expresa de forma inmediata, pues la disputa política es llevada al terreno del discurso rápidamente como una demostración que la ofensiva contra el Estado no se detiene. Pero ¿acaso es nueva la apelación a la muerte, a la heroicidad y al martirologio como una manera de instrumentalizar la política? 

La prensa anarquista limeña del primer cuarto del siglo XX, en diarios como Los Parias y La Protesta informan de la muerte de un trabajador a raíz de una brutal represión por parte de las fuerzas del orden luego de una jornada de lucha estudiantil. Anteriormente, en los valles agroindustriales se había originado una desgracia mayor con decenas de muertes de trabajadores en la costa norte. Eran tiempos del Estado oligárquico, de movilizaciones de la clase obrera y campesina, de la conquista de las 8 horas de trabajo (Delhom, 2010). Estos diarios se encargan de presentar el contexto fúnebre con una crónica detallada del lugar pero también de la acción mostrándola con horror y con un grado de salvajismo por parte de la autoridad. El fin es provocar en la opinión pública conmoción e indignación pero también la solidaridad de quienes luchan. La muerte es presentada no como una noticia más, sino como una acción injusta, desproporcionada y violenta de un sector de la sociedad frente a otro. Pero además como un objeto político para una colectividad que ha asumido el sacrificio individual como un acto esperanzador simbólicamente. 

Para Sendero el tema de la muerte es recurrente. Para junio del año siguiente a la matanza, Abimael Guzmán emite un comunicado en conmemoración al hecho titulándolo Dar la vida por la revolución: «Así, los prisioneros de guerra, como el personaje de la historia, siguen ganando batallas más allá de la muerte, pues, viven y combaten en nosotros conquistando nuevas victorias; su recia e imborrable presencia la sentimos palpitante y luminosa enseñándonos hoy, mañana y siempre a dar la vida por el Partido y la revolución».[4] La Comisión de la Verdad y Reconciliación está en condiciones de afirmar que en el centro penitenciario San Pedro (Lurigancho) y el ex centro penitenciario San Juan Bautista de la Isla «El Frontón» (ubicada frente a la provincia del Callao), más de doscientos internos acusados o sentenciados por terrorismo perdieron la vida durante los motines del mes de junio de 1986, por el uso deliberado y excesivo de la fuerza contra los reclusos que una vez rendidos y controlados fueron ejecutados extrajudicialmente por agentes del Estado. Guzmán invirtió el sentido de la muerte convirtiéndola en una gesta que iniciada como una rebelión de los presos políticos, saldando la vida muchos de ellos, constituye un triunfo moral, político y militar frente al gobierno. 

La indignación que genera la muerte es porque tiene al frente un victimario, un desalmado que encarna al Estado que al fin y al cabo representa un orden social criminal e impune. La muerte termina generando un otro, un escenario antagónico en la que ella, o quienes la usan como recurso político, traza la línea divisoria entre los propiciadores de la barbarie frente a los que enarbolan la vida. El significado y el propio ritual ante la muerte por parte de quienes la denuncian y la convierten a la vez en un acto de sacrificio, es un hecho que confronta al Estado y que propicia un grado de identidad frente a los que se erigen contra él. La muerte es un primer peldaño a la transformación en mártir. El mártir simboliza el resultado del conflicto social pero también representa la construcción de un imaginario que moviliza, que reivindica la lucha, que configura un nivel de identidad de grupo (o militante). En términos prácticos resulta una construcción simbólica que se incorpora a la estrategia de lucha por la conquista de poder y por otro lado contribuye a visibilizar las acciones que se desprenden de ella. 

¿Cómo encaja la muerte y el martirologio en la política senderista? El 3 de setiembre de 1982, antes de cumplir 20 años, muere, en el caserío de Umaca, Andahuaylas, Edith Lagos, tras ser reprimido el ataque a una patrulla antisubversiva. 7 días después, el féretro de la guerrillera sería paseado con banda y en olor a multitud por las calles de Huamanga. Se instalaba el mito, una leyenda a partir de la muerte y sacrificio de la joven senderista. Delhom menciona que «La sangre vertida por los mártires toma entonces un valor profético de redención de clase en el marco de un milenarismo revolucionario. La muerte individual se convierte en una apoteosis anunciadora de la próxima salvación colectiva» (2010: 10). 

Este martirologio guerrillero no resultó novedoso con la aparición de Sendero. Esta construcción simbólica es tan vieja como los antecedentes de experiencias guerrilleras en el Perú. La muerte de Luis de la Puente Uceda constituyó también toda una leyenda de la cual no solo se nutrieran movimientos guerrilleros posteriores, sino la propia izquierda. Hugo Blanco en 1966 escribiría desde el Frontón un comunicado: «Porque también muriendo se combate; porque también muriendo se transforma al mundo. Porque también muriendo se ama la vida ¡Porque también muriendo se vive! Por eso también le gusta morir».[5] Digamos entonces que la muerte y el mártir se adscriben a una cultura política guerrillera que combinaría las tradiciones culturales, hasta las religiosas y las razones políticas, fundiéndose en una praxis cargada de simbolismos y rituales frente a la vida y sobre todo al enfrentar la muerte; así lo estudió Ricardo Melgar (2007) para el caso de las guerrillas latinoamericanas. 

Sendero pues mantuvo esta tradición en su discurso, comprendió que para que la muerte adquiera un valor simbólico y tenga una utilidad política, debía representar la figura del mártir, del héroe, que inmolándose afirmaba su convicción y simbolizaría el futuro por el que los combatientes seguían decididos a «pagar la cuota de sangre» de ser necesario. Durante los 80, el discurso senderista, a medida que se desarrollaba «la guerra popular», iría cohesionando el sentido de comunidad política que había ido formando bajo el sostenimiento de tres pilares demarcados: el culto a la muerte, el culto a la personalidad del líder y la sujeción individual a un proyecto violentista. 

II. «Gonzalo», una construcción simbólica funcional a la práctica de violencia en el senderismo 

Es la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a la revolución peruana la que ha generado el pensamiento Gonzalo, en la lucha de clases de nuestro pueblo, del proletariado principalmente, de las incesantes luchas del campesinado y en el gran marco estremecedor de la revolución mundial; es en medio de todo este fragor, aplicando de la manera más fiel posible la verdad universal a las condiciones concretas de nuestro país, como se ha plasmado el pensamiento Gonzalo.[6]

Elevamos nuestro más sentido saludo al querido Pdte. Gonzalo, jefatura del PCP, el más grande marxista-leninista-maoísta viviente sobre la faz de la tierra. 
20 años después.[7]

La exaltación a la figura de Guzmán fue otro de los pilares sobre el que se sostuvo el discurso y la práctica de Sendero. No había estrategia, planes o línea que no fuera concebida por Guzmán. Es decir, para comprender a Sendero, hay que comprender en gran parte el pensamiento de Guzmán, su potencial autoritario y la visión cuasi fantasiosa, sino mística, de la realidad. 

Este sentido de autoridad tuvo a la violencia como trasfondo. Ello le daba la facultad de ejercer dominio, castigos e impartir las más severas decisiones: «Es una cuestión sustantiva del marxismo, porque sin violencia revolucionaria no se puede sustituir una clase por otra, no se puede derrumbar un viejo orden para crear uno nuevo» (Guzmán, 1988). La violencia ejercía un papel principal en la forma de lucha, en toda circunstancia. 

Cuando en 1972, Saturnino Paredes y Abimael Guzmán aunaban fuerzas en el PC Bandera Roja, de tendencia maoísta, este último, con una correlación interna favorable, decide acusar a Paredes por incapacidad de llevar adelante los planes de la lucha armada. Cobra aquí protagonismo su rol de organizador que ya había desarrollado años antes en la Universidad San Cristóbal de Huamanga. En el transcurso de los años cohesionó una organización rígida, vertical, dueña de una verdad universal que él encarnaba. 

Autores como Gonzalo Portocarrero (2012) han interpretado la figura de Guzmán dentro de un marco de religiosidad en la que estuvo comprendida la lógica senderista. De esta manera la figura de Guzmán se asemejaba al modelo de profeta antes que de líder político, agitador de sentimientos colectivos antes que movilizar argumentos racionales. Complemento del profeta serían los militantes, apóstoles que estaban dispuestos llevar hasta su vida hasta el sacrificio si la jefatura así lo dispusiera. 

Hay que agregar a ello las fuentes de las que se nutrió el pensamiento senderista: el maoísmo y su política de la revolución cultural que sirvió de argumento para sostener las tesis de omnipotencia del Partido, del culto a la personalidad y de la jefatura por encima de las instancias partidarias. Guzmán atribuyó a la revolución cultural un enorme significado al punto de calificarla como el hecho político más importante ocurrido en la humanidad: «En su proceso de desarrollo toda revolución, por la lucha del proletariado como clase dirigente y, sobre todo, del Partido Comunista que enarbola sus irrenunciables intereses de clase, genera un grupo de jefes y principalmente uno que la representa y dirige, un jefe de autoridad y ascendiente reconocidos; en nuestra realidad esto se ha concretado, por necesidad y casualidad históricas, en el Presidente Gonzalo, jefe del Partido y de la revolución».[8] Será a medida que su posicionamiento en el Partido se consolida a un plano nacional y la guerra se expande, que Guzmán irá transformando el discurso, apelando a mayores figuras, metáforas y simbolismos que fueron usados tanto para los pronunciamientos externos como en las reuniones de decisiva importancia (Degregori, 2000). 

Arribar al «Presidente Gonzalo» significó todo un proceso sustentado teóricamente y políticamente y que se daba a medida que la guerra iba tornándose más violenta. Partió de ser una organización marxista-leninista-pensamiento de Mao Tse Tung, a ser M-L- pensamiento de Mao Tse Tung, pensamiento guía del presidente Gonzalo. Posteriormente daría un salto cualitativo: M-L-Maoísta, estableciendo el ascenso del pensamiento Gonzalo «principalmente» otorgándole, en términos simbólicos, un nivel de cientificidad que políticamente se vería reflejado en el manejo omnímodo de Guzmán. «Gonzalo» entonces terminó siendo una representación del accionar político de Sendero. «Gonzalo» no solo encarnaba la jefatura de Guzmán al frente del PCP, sino que en él la militancia y combatientes veían al único capaz de garantizar la guía para la revolución social en el Perú. 

Pero solo con «Gonzalo» no pudo gestarse un proyecto de profunda composición violenta. Las condiciones políticas, los niveles históricos de inconformidad social, los altos índices de expectativas por cubrir, entre otras razones allanaron el terreno para un fenómeno de esta naturaleza. No hay que dejar de lado el papel de las relaciones interpersonales al interior de la cúpula y de la organización senderista que Santiago Roncagliolo llama la atención en La cuarta espada

III. Las cárceles como espacio político. Uso de las representaciones como forma de discurso político del senderismo

Así, los prisioneros de guerra, como el personaje de la historia, sigue ganando batallas más allá de la muerte, pues viven y combaten en nosotros conquistando nuevas victorias; su recia e imborrable presencia la sentimos palpitante y luminosa enseñándonos hoy, mañana y siempre a dar la vida por el Partido y la Revolución.[9]

La gente de Sendero Luminoso, People of the shining path,[10] un documental de 1992 producido por el Reino Unido bajo la dirección de Yezid Campos y Marc de Beaufort de 42 minutos de duración muestra un Sendero arraigado en el campo, convencido del triunfo del momento del llamado «equilibrio estratégico» y con un control en muchos de los penales de Lima. Pues bien, videos como este u otros como reportajes de la televisión española que reflejan la vida cotidiana de los reos senderistas al interior de los penales, sus escenificaciones teatrales protagonizadas por hombres y mujeres, caracterizadas muchas de ellas por la marcialidad y disciplina, son testimonio del significado que la organización senderista le atribuyo a las cárceles. 

Sendero convertiría las cárceles en un escenario de lucha política, en un espacio de trabajo político, las «mazmorras de la reacción» debían transformarse en «luminosas trincheras de combate», desafiantes espacios ante el propósito de aislarlos definitivamente de la sociedad. Anteriormente habíamos descrito las características con que esta organización se había forjado. Descendiente de una larga tradición autoritaria en el Perú y con una militancia cargada de una férrea voluntad, las consignas de hacer de las cárceles un espacio protagónico dentro de la estrategia senderista, resultó una tarea desarrollada sincronizadamente. 

El Estado evidenciaba sus niveles de debilidad, pero no podía rehuir de su responsabilidad por mucho tiempo ni aceptar un triunfo enemigo que le ridiculizara ante la opinión pública nacional e internacional. La guerra se trasladaría a los penales. La brutalidad de la ofensiva quedaría registrada con la cifra de asesinados en El Frontón (1986) y posteriormente en Canto Grande en dos oportunidades (1987 y 1992), para Sendero estas fechas quedarían registradas como heroicas, de inmolación de sus militantes: «… y si la bestia reaccionaria bebió sangre hasta el hartazgo para imponer la paz de los muertos, las vidas miserable y arteramente cegadas transformándose en imperecederas, plasman la trilogía monumental de las luminosas trincheras de combate del Frontón, Lurigancho y Callao, hito histórico que proclamará más la grandeza del Día de la Heroicidad».[11]

Preparados para la resistencia ante la eventualidad de inserciones de las FFAA a los penales, Sendero comprendió que debía desarrollar propuestas de escenificaciones teatrales u otras formas de manifestaciones políticas como una manera de mantener vivo el espacio carcelario. El teatro en el Perú de mediados del siglo XX, estuvo marcado por las contradicciones sociales y los conflictos políticos que se expresaron en contenidos en defensa de las mayorías. En 1912, la interpretación de El cóndor pasa denunciaba las condiciones laborales de los trabajadores mineros de la ciudad alto andina de Cerro de Pasco. En 1969 surgiría un teatro campesino, una propuesta dramaturgia de temática clasista, influenciada por las revoluciones y convulsiones en Latinoamérica. Representante de este teatro fue Víctor Zavala. Para finales de los 70, surgía Yuyachkani, con un teatro comprometido socialmente por una opción de cambio social. El teatro dejaba de ser solo espacio de entretenimiento para incursionar en espacios sindicales, vecinales o religiosos. Zavala, militante senderista, produciría más obras sobre teatro campesino que serían interpretadas en el campo como en las cárceles, donde además interpretaban operas revolucionarias chinas influenciadas por el movimiento de la revolución cultural.[12]

La música también tuvo un uso político. La música encontró en los himnos (muchos de ellos chinos con adaptación de letra) una forma de agitación política y de elemento motivador para incrementar el espíritu de resistencia y la voluntad política de la militancia senderista. Las letras no estaban carentes del lenguaje de violencia que Sendero proclamaba en sus documentos y medios de propaganda. El arte era puesto al servicio de la estrategia política y discurría por el mismo camino que Guzmán había trazado para el discurso senderista. 

Al presidente Gonzalo 

El Presidente Gonzalo el 
más grande marxista-leninista-maoísta
viviente sobre la faz de la tierra
es garantía de triunfo comunista
es jefatura del Partido y la revolución

El pensamiento Gonzalo en nuestra patria
aplicación creadora del maoísmo
el Presidente Gonzalo lo ha plasmado
luz en el mundo de rojo amanecer
El Presidente Gonzalo lo ha plasmado
luz en el mundo de rojo amanecer 

Salvo el poder 

Siglos se hunden ídolos caen
se quiebra un viejo orden de opresión
y en la montaña un relámpago de fuego
hiende la noche con su gran puñal
y en la montaña un relámpago de fuego
hiende la noche con su gran puñal

Se agitan los mares la tormenta arrecia
y en el gran desorden se levanta el Sol
salvo el poder todo es ilusión
asaltar los cielos con la fuerza del fusil
salvo el poder todo es ilusión
asaltar los cielos con la fuerza del fusil 

Reflexiones finales 

1. En tres momentos de la historia de Sendero Luminoso se logra evidenciar la dinámica de construcción de su práctica política, teniendo en los discursos un sustento fundamental y un elemento dinámico en la conformación de su cultura política. 

2. El sentido autoritario como venía construyéndose la política peruana desde los inicios del siglo XX constituyó una fuente para el surgimiento de prácticas violentistas, algunas de ellas como la senderista, se nutrió del lenguaje, rituales y representaciones simbólicas de este. 

3. El discurso senderista fue funcional a su estrategia violentista. La relación entre los discursos y las distintas formas de representaciones con la práctica política de Sendero se encuentra en el uso político como argumentación, justificación y de motivación de estas formas discursivas que logró dar un sentido y una racionalidad a los integrantes del PCP Sendero Luminoso y en consecuencia a su actividad política. 

4. La historia política ha venido incluyendo al lenguaje político, a los discursos, a las formas de representaciones y otros elementos de estudio en sus investigaciones, lo que le viene asignando características de un enfoque interdisciplinario a sus trabajos. Los estudios sobre violencia política, en particular del reciente tiempo del conflicto armado interno de los ochentas en el Perú, se les presenta una oportunidad de expandirse a partir de encontrar en los discursos, las tradiciones culturales y formas de simbolismos, herramientas para continuar dando respuestas y nuevas interpretaciones a este momento tan complejo de la historia peruana. 

Fuentes

Acerca del pensamiento Gonzalo. PÁGINA LIBRE. ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.pagina-libre.org/MPP-A/Textos/PCP1988/DocFundamentales.html#1
A mi pueblo. CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=1966
Dar la vida por el partido y la revolución. CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=642
¡Dar la vida por el partido y la revolución! Presidente Gonzalo, junio de 1987. PÁGINA LIBRE. ORG [Página web en línea] Disponible en: http://www.pagina-libre.org/MPP-A/Textos/PCP1987/Heroicidad.html
Documentos fundamentales del Primer Congreso del Partido Comunista del Perú, 1988.
El Diario: Entrevista con el presidente Gonzalo, julio 1988.
El Diario internacionalhttp://www.eldiariointernacional.com/
El discurso del presidente Gonzalo ha sido y seguirá siendo poderosa voz de mando para los comunistas en el mundo. CEDEMA.ORG [Página web en línea] Disponible en: http://www.cedema.org/uploads/PCE-SR_OMRPCC-2012-09-24.pdf
Entrevista al Presidente Gonzalo aparecida en El Diario (01/07/1988). CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=644
Las personas de Sendero Luminoso. Revolución Cultural [Página web en línea]. Disponible en: http://revolucioncultural-p.blogspot.pe/2012/09/las-personas-de-sendero-luminoso.html
Movimiento Femenino Popular-Luminosas Trincheras de Combate. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=FRWIQeo7DFk
¡Nada ni nadie podrá derrotarnos! En CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=3340
Resolución del Comité Central PCP SL, 19/06/1986. En CEDEMA.ORG [Página web en línea] Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=639
Testimonios gráficos de los presos políticos y prisioneros de guerra en las luminosas trincheras de combate, junio 1989. Disponible en: https://revolucionculturalp.blogspot.pe/search/label/Pdte%20Gonzalo

Referencias bibliográficas

COMISIÓN DE LA VERDAD Y LA RECONCILIACIÓN (2003). Informe final. Lima. Recuperado de http://www.cverdad.org.pe
DEGREGORI, Carlos Iván (2000). Discurso y violencia política en sendero luminoso. Boletín del Instituto francés de estudios andinos, vol. 29, nro. 3. 
DELHOM, Joël (2010) ¡Gloria a los vencidos! La construcción del martirologio anarquista peruano (1904-1925). En Mélanges en I´honneur de Nicole Fourtané. Fetes et traditions dans le monde luso-hispanophone, Michéle Guiraud (éd). Nancy: Presses Universitaries de Nancy. 
FOUCAULT, Michel (1992). El orden del discurso. Buenos Aires: Tusquets Editores. 
MANRIQUE, Nelson (2015). El tiempo del miedo: La violencia política en el Perú 1980-1996. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú. 
MELGAR, Ricardo (2007). La memoria sumergida en Movimientos armados en México, siglo XX. El Colegio de Michoacán. 
POCOCK, John (2009). Pensamiento político e historia. Ensayos sobre teoría y método. Madrid: Akal, S.A. 
PORTOCARRERO, Gonzalo (1998). Razones de sangre. Aproximaciones a la violencia política. Lima: PUCP. 
PORTOCARRERO, Gonzalo (2012). Profetas del odio. Raíces culturales y líderes de Sendero Luminoso. Lima: PUCP. 
REÑIQUE, José Luis (2003). La voluntad encarcelada. Las luminosas trincheras de combate de Sendero Luminoso del Perú. Lima: IEP. 
ROLDÁN, Julio (2011). Gonzalo, el mito. Apuntes para una interpretación del PCP. Lima: Juan Gutemberg editores-impresores E.I.R.L. 
RONCAGLIOLO, Santiago (2007). La cuarta espada. La historia de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso. Buenos Aires: Debate. 
VALENZUELA, Manuel (2011). Subalternidad y violencia política en el teatro peruano. El ingreso del campesino como referente de cambio en los discursos teatrales. Revista Alteridades, vol. 21, nro. 41. 
VARGAS, Pedro (2013). El caracazo: apropiaciones discursivas del acontecimiento. Mundo Nuevo. Revista de Estudios Latinoamericanos, nro. 12. 


[1] Licenciado en Historia por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El presente texto fue el trabajo final del curso Temas de Historia. Violencia política en el Perú siglos XIX y XX dirigido por Mario Meza en la maestría en Historia en San Marcos (2015).
[2] Carta de un combatiente, miembro del Ejército Guerrillero Popular, escrita el 19/ 06/ 1986, día de la heroicidad, publicada por el Comité Central ese año, en CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en : http://www.cedema.org/ver.php?id=3340
[3] Resolución del Comité Central PCP SL, 19/06/1986. CEDEMA.ORG [Página web en línea] Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=639
[4] CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en http://www.cedema.org/ver.php?id=642
[5] CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en http://www.cedema.org/ver.php?id=1966
[6] Entrevista al Presidente Gonzalo, aparecida en El Diario (01/07/1988) CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/ver.php?id=644
[7] CEDEMA.ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.cedema.org/uploads/PCE-SR_OMRPCC-2012-09-24.pdf
[8] Acerca del pensamiento Gonzalo. PÁGINA LIBRE. ORG [Página web en línea]. Disponible en: http://www.pagina-libre.org/MPP-A/Textos/PCP1988/DocFundamentales.html#1
[9] Testimonios gráficos de los presos políticos y prisioneros de guerra en las luminosas trincheras de combate, junio 1989. https://revolucionculturalp.blogspot.pe/search/label/Pdte%20Gonzalo
[10] Revolución cultural-p.blogspot [Página web en línea] Disponible en http://revolucioncultural-p.blogspot.pe/2012/09/las-personas-de-sendero-luminoso.html
[11] ¡Dar la vida por el partido y la revolución!, junio de 1987. PÁGINA LIBRE. ORG [Página web en línea] Disponible en http://www.pagina-libre.org/MPP-A/Textos/PCP1987/Heroicidad.html
[12] Sendero planteaba el desarrollo de un arte de nuevo tipo planteado bajo la premisa que el arte era producto del momento histórico y debía colaborar con la ideología. En este enlace podemos ver la interpretación de las guerrilleras y guerrilleros senderistas. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=FRWIQeo7DFk

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